miércoles, 2 de febrero de 2011

El éxito en las redes depende de un cambio cultural

En la actualidad varios profesionales en comunicaciones, nos estamos preguntando cómo podríamos adaptar las redes sociales al mundo laboral. No es una tarea sencilla ya que en muchos casos el boom tecnológico que se dio en comunicaciones, aún es muy difícil de unirlo y me lleva a pensar que involucrarlas a los campos laborales es más un reto cultural que tecnológico.

Como profesional en comunicaciones, llevo bastante tiempo investigando sobre este tema, leyendo varios artículos de colegas y comprobando empíricamente cada red social que nace. Off the record, encuentro un lugar excelente para actividades lúdicas, pero ese es otro tema. 

Partamos de la base de que las redes sociales obtienen su éxito en la necesidad de la gente de querer compartir cosas: desde pensamientos, artículos profesionales, hasta temas  triviales que no tienen mucha importancia para todos, pero si para la persona que lo publica, porque encuentra un espacio de esparcimiento y juego.  Por otro lado, se sabe que en el mundo laboral las personas mantienen un perfil muy distinto al que muestra fuera de la oficina. Entonces, ¿cómo hacemos para llegar a un punto medio, sano, entre el mundo laboral y el mundo fuera de la oficina, que contribuya  al desarrollo profesional de la persona, al mismo tiempo involucrar a la empresa en las nuevas tecnologías?

En principio, tenemos que saber que no todas las redes sociales, sirven para todo:
Existen muchisimas redes, las más famosas: Facebook, Blogger, Twitter y Linkedin. Todas las demás se desprenden de los mismos conceptos. Con el boom, las empresas comenzaron a involucrarse realizando acciones mediante estas redes sin mucho conocimiento de sus aplicaciones y sin un objetivo claro. Hay acciones que se pueden realizar en facebook y otras que no. Jamás se me pasaría por la cabeza esperar que una persona escriba algo realmente serio en Facebook, como jamás se me ocurriría esperar que la persona cuente qué tal la pasó en el día de su cumpleaños vía Linkedin. Cada red, sirve para cada acción, y lo más desafiante es lograr utilizar todas las redes a la vez, con objetivos distintos que conlleven a un objetivo aún mayor que es tener bastante cercanía con el mundo exterior e interior.

En segundo lugar, hay que entender que si la empresa decide comenzar a tener acciones dentro de las redes, debe participar y dar contención exhaustivamente. Como siempre digo de nada vale decir que SOMOS SOCIALES si cuando me realizan una pregunta a un artículo que publiqué no la respondo en el término de la 24 horas. Es una regla básica saber que si estamos en una red social, estamos expuestos, el público puede hablarnos y nosotros debemos dar respuesta a cualquier inquietud, por más delirante que sea. Siempre predicando el respeto y la "buena onda", este es el principal eslabón del éxito en las redes sociales.

Por último el punto que, a mi entender, es el punto crucial de toda esta tendencia: dejar caer la barrera de los preconceptos. El mundo laboral, como todos sabemos, es un mundo muy prejuicioso. Lo detectamos desde el momento en que se puede determinar si una persona es seria o no, dependiendo la vestimenta que use. Esto es algo que jamás va a cambiar y hasta estoy de acuerdo que no cambie. El mundo laboral no puede ser un parque de diversiones, hay que mantener un perfil acorde a las circunstancias. Pero si el objetivo es involucrar a las redes sociales, ciertos preconceptos deben caer. 

A modo de ejemplo de lo que pretendo decir, nunca me olvido la anécdota que me contó mi hermano cuando fue a una entrevista. A la misma  llegó puntualmente  y perfectamente bien vestido y formal. Después de todas las preguntas respecto al campo profesional, la entrevistadora le preguntó, cuál era su actividad preferida en sus tiempos libras, mi hermano muy correctamente le contesto: -Tengo una banda de Heavy Metal, donde yo soy el baterista-. Es muy gracioso cuando él describe la manera en que la cara de la entrevistadora se transformó dando a conocer perfectamente su parecer negativo acerca de semejante respuesta. Para que se den una idea, el perfil de mi hermano se asemeja más al de un empresario que al estereotipo de un Heavy Metal, supongo yo que fue la mayor sorpresa de la entrevistadora. Jamás entro a ese trabajo y es el día de hoy que está la duda si fue su tiempo libre el generador de la negativa y por las dudas no menciana más lo de su banda.

A este tipo de preconceptos me refiero yo, ¿Cómo una empresa va a querer acercarse a sus empleados y potenciales empleados a través de herramientas que permiten compartir momentos de la vida personal, si no deja caer estas barreras?, ¿Acaso está mal que nos divirtamos?¿tener una actividad como la de mi hermano?¿Tener cierta forma de pensar? Particularmente creo que no, pero el mundo laboral dice lo contrario por el momento. Entonces creo que se va a poder empezar a hablar de éxito en redes sociales en materia de comunicaciones internas y RRHH, cuando se logre derribar estas barreras y se tengan objetivos firmes en las acciones en cada red, y eso supone un cambio cultural.



1 comentario:

rosa m dijo...

Hola Sebastián. Lo que creo que las empresas aún no comprenden es que cuando los trabajadores tenemos una vida aparte de la vida laboral es cuando somos profesionales productivos y eficaces. Creo que por eso tu hermano se dió de bruces con el pasado.

Saludos
Rosa M.